Según las leyendas gnómicas, los primeros de su especie salieron del interior de los hielos. Cuentan en numerosas historias que recorrieron las entrañas de la tierra hasta que a través de una caverna salieron a la superficie y, allí dónde emergieron, construyeron un templo, construido en hielo.
El Santuario es el lugar más sagrado para los gnomos, convertido en refugio en situaciones críticas. Cuando los enanos, dirigidos por Varnuk, se exiliaron de Cerinks, huyeron lo más lejos que pudieron, llegando al norte. En Aqüis no tenían dónde vivir ni cobijarse, las relaciones con los gnomos no empezaron bien porque los enanos asaltaron el Santuario y lo utilizaron como hogar.
Cuando los gnomos consiguieron echar a los enanos del Santuario, tuvieron que reparar el daño que estos habían causado y, durante las reparaciones, encontraron la entrada a las entrañas de la tierra por la que se decía habían salido sus antepasados. Cerraron aquella entrada con una puerta enorme de hielo y decidieron olvidarla pero aquella cueva sigue ahí, bajo el hielo.
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| Ilustración por David Mesa |

