martes, 1 de septiembre de 2015

Beruph, culto del Espíritu

Beruph era el último dragón de oropel tras la guerra draconiana. Era el dragón más joven de los 10 que sobrevivieron, también era el más inocente y sentimental. Se instaló en las grandes llanuras del oeste, dónde reposaban los restos de su familia. Se pasaba las noches observando las estrellas creyendo con firmeza que los espíritus de sus ancestros estaban ahí arriba. Una noche abandonó su cuerpo tras derramar una última lágrima y los Tauros que se alzaron de aquella gota siguieron venerando las estrellas en su nombre, junto al lago que se formó de aquella lágrima.


Ilustración por David Mesa

No hay comentarios:

Publicar un comentario