sábado, 19 de septiembre de 2015

Biografía de Nikhen

Cuando nació, Nikhen fue arrebatado de los brazos de su madre por una sombra y entregado a Yashlar, quién ordenó que los tauros y los trolls lo criasen durante los siguientes catorce años, el Primer Chamán y el Patriarca, acordaron criar al niño siete años cada uno. El troll dejo que el tauro se lo llevase primero, pues no tenían intenciones de criar a un bebé que no podía levantar una espada.

Entonces, desde que nació hasta que cumplió siete años, Nikhen vivió con los tauros, aprendiendo su lengua, su religión, su cultura. Le enseñaron a cazar, a sobrevivir en situaciones extremas, pero lo más importante fue que le enseñaron a apreciar el mundo tal y como era. Desde que tuvo usó de razón el Primer Chamán enseñaba a Nikhen noche tras noche la historia de su raza a través de las estrellas, dónde decía se encontraba su dios y sus ancestros. Al cumplir lo siete años de edad, los trolls irrumpieron en el campamento donde el chico se había criado para llevárselo, Nikhen sabía desde hacía días que tendría que irse y se encontraba esperando en la entrada del lugar cuando los trolls llegaron. Se marchó con ellos sin mediar palabra y sin despedirse, pues eso era algo que ya había hecho en su fiesta de cumpleaños. No necesito despedirse, se llevaba consigo los recuerdos del poblado y dentro de su alforja, los regalos que le habían hecho.

Desde el primer momento en el que pisó la ciudad de los trolls le pusieron en peligro. Le habían enseñado diferentes armas y ordenado que escogiera una, el chico estaba habituado a las lanzas y los arcos, pero de esas armas no había ninguna, así que cogió una daga troliana, que para el tamaño del chico era como una espada. Acto seguido le llevaron ante el Patriarca, quién le dijo que si quería sobrevivir debía matar. Nikhen estuvo completamente solo durante los siguientes cuatro años, matando a todo aquel que intentaba matarle, cazando para comer, sobreviviendo. El Patriarca fue a buscarle pasado ese tiempo, como había sobrevivido decidió que el chico era digno para ser enseñado. Igual que había hecho el Primer Chamán, el Patriarca enseño a Nikhen su religión, su lengua y su cultura, le contó la historia de su raza y le enseño a luchar. El último año que debía pasar con los trolls, el Patriarca le dijo que aunque no fuesen de la misma raza, se le había permitido participar en la Cacería y demostrar su valía como guerrero, resultó que el chico paso la prueba sin muchas dificultades batiendo incluso el record de tiempo y consiguiendo ser seleccionado para participar en el Torneo que determina el futuro de los trolls. Nikhen venció en el torneo y a pesar de no ser un troll, desafió al Patriarca por su puesto de mando. El Patriarca perdió aquella batalla. Nikhen tendría que irse con Yashlar en poco tiempo y además no podía ser Patriarca, pero pudo elegir al siguiente y escogió al troll que quedó segundo en el torneo, convirtiéndose así en la siguiente Matriarca.

Con catorce años, Nikhen volvió al lugar en el que había nacido sin saber muy bien quién era o lo que era. Yashlar le dio a beber de su propia sangre, el chico obedeció sintiendo pavor de aquel hombre que decía ser su padre. Al beber se sintió extraño, aquel hombre dijo que había despertado su poder latente. Nikhen pasó los días solo en aquella fortaleza, obedeciendo órdenes, matando, secuestrando, robando, hasta que se cansó, durante la mitad de su vida le habían estado ordenando que hacer y no iba a seguir permitiendo aquello, volvería con los tauros quienes le había cuidado de verdad, sin embargo Yashlar se adelantó al chico, destruyendo el poblado y matando frente a él al Primer Chamán. Nikhen huyó lejos, todo lo que pudo y más, sin detenerse. Un día Ronguer le encontró, pero las palabras de Yashlar retumbaban día tras día en sus oídos “No puedes escapar”.

Las únicas pertenencias de valor que porta son, la capa y cinturón que los tauros le regalaron por su cumpleaños, y las armaduras y daga que obtuvo sobreviviendo entre los trolls. 

Es un chico misterioso, nunca sabes lo que está pensado. No suele hablar mucho con la gente, excepto con Ronguer. Se ha criado entre razas como el suele definirlo, llegando a decir que sólo es humano de cuerpo.

Ilustración por David Mesa

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